Antonio López Herreros

Autor y Jurista de Propiedad Intelectual

Archive for Octubre, 2011

La distribución legal

Es interesante observar el fenómeno fútbol y música, juntos y por separado. Cuando por un lado en el fútbol una canción sirve para potenciar el buen ambiente del estadio, por si sola, el oyente en su privacidad parece quitarle ese valor. Evidentemente, es porque desconocen el proceso y la cadena de trabajo que es necesaria para llevar a buen puerto una obra. Fútbol y música son como Ciencia y Arte, lo empírico y el intelecto, ¿el jin y el yang?

 

En la actualidad, prácticamente todos nosotros sabemos lo que es un archivo de audio (mp3, mp4, wav, aiff) y como subirlo a internet para compartirlo con los otros internautas. Este método es muy útil para darse a conocer y que opinen sobre tu creación, pero sin duda, el siguiente paso si quieres vivir como autor y como creador es recibir unos beneficios personales y patrimoniales por este trabajo que supone un esfuerzo creativo, (las horas, días, meses que tardas en componer tu canción) y un gasto de tiempo y dinero (tu instrumento, tu software para grabación musical, tu conexión a internet, etc.).

 

Los beneficios personales en la red, suelen ser bastante instantáneos, ya que con las redes, puedes testar tu obra con tu circulo más cercano (este término cobra hoy sentido con Google+), pero también puedes incidir en otros círculos a través de los subconjuntos de tus propios contactos. Sin embargo, para percibir los beneficios patrimoniales de tu obra, es necesario conocer una infraestructura si quieres competir como profesional. Para que de este modo tu canción, entre en los circuitos de distribución comercial que te interesen, según tu estilo musical.

 

Este es el reto que se ha marcado Javier Iglesias, fundador de Creanto @thecloudagency Agencia de comunicación e integración. Quien me confiesa haber conseguido poner a la venta una canción que forma parte de un formato publicitario. En mi conversación con él nos surgen diferentes temas. En primer lugar, como no, liquidamos el tema de SGAE, a la que hay que abonar previamente los autores para que con esa carta podamos fabricar y distribuir. De este modo, el porcentaje correspondiente al esfuerzo del autor, ya está cubierto. Pero como de lo que se trata es ser emprendedor y fomentar la creación, hablamos de modelos comerciales creativos que además de los derechos de autor, abarcan otras áreas de la propiedad intelectual, es el caso de la propiedad industrial, como Disney, con su merchandising a través de sus marcas, pero este es otro tema diferente de la distribución musical, que es el que nos ocupa.

 

Sin lugar a dudas España, es un país que, como ya he mencionado en alguna ocasión, tiene por lo general en la picaresca un aliado para el día a día y en concreto para excusar la realidad de las descargas ilegales. Me comenta Javier, que él ha tenido restaurantes y la gente sustrae ¡hasta los ceniceros! Con este indicio, es fácil entender el resto. Claro que en este momento histórico que vivimos es cuando hemos de involucrarnos con mayor ahínco, ser valientes en los negocios y conseguir que se consiga legislar una forma de distribución digital realmente equitativa, i. e., sin tanto monopolio por parte de los de Silicon Valley. Nos encontramos entonces en la distribución musical española dos vías, una, la ilegal, que supone un problema y otra la legal que nos da pereza. Y al final la solución es o claudicas o no claudicas.

 

“iTunes, la gramola musical por excelencia que integra su propia tienda de música, tiene una política muy estricta en cuanto a las canciones que entran en su catálogo. Marca sus normas en cuanto a los requisitos técnicos del archivo a distribuir, así como al contenido del mismo. Su destino final el proteger al oyente. También YouTube y Spotify protegen su negocio con el mismo fin. Pero este modelo protege en menor medida el negocio del autor”. Por lo tanto, nuestra primera conclusión es que “deberíamos optar por un modelo equilibrado que proteja al autor y al oyente, como el que se usa en iTunes live, un festival donde artista y empresa tienen unos beneficios compartidos”, comenta Javier.

 

Antes de internet, me dice Javier, “en la era de Columbia, Warner, etc, los repartos concedidos al autor eran más altos. Esa es la clave, el distribuidor protege a su oyente y quiere dejar de lado a la SGAE en este negocio”. De ahí que surja el problema que con la tecnología, la gente quiere obviar la figura del autor, quiere contenido, pero no quiere pagar por él. Desde que ha surgido la auto-producción, la gente se ha dado cuenta que existen las entidades de gestión de derechos y que hay que pagar por usar la música, esto anteriormente apenas se conocía, puesto que los únicos que se dedicaban a la música eran empresas de discográficas profesionales, especializadas en ese sector, sin embargo, hoy, cualquiera desde su casa puede grabar una canción (que no ser una discográfica), pero no cualquiera dispone de la infraestructura económica suficiente para afrontar los pasos legales necesarios para competir profesionalmente en el mercado de la distribución musical legal. Ahora la gente ha conocido el negocio de la música. Antes lo desconocían, eso es lo que ha traído internet. “Por un lado el autor se siente muy libre, creativamente hablando, pero da la sensación de que queda más desprotegido ante su obra. Si entras por el aro del negocio, todo es perfecto, si no, has de quedarte en el grupo de los independientes”.

 

De este modo distinguimos hoy en día dos formulas para hacer llegar nuestra obra a la concurrencia: la tradicional a través de las grandes o pequeñas compañías y sellos discográficos y la incipiente auto-producción potenciada por la herramienta que abrió de par en par las puertas al siglo XXI: Internet.

 

En este punto surge la cuestión del Mash-up, si podría englobarse dentro de los limites de la propiedad intelectual o si por el contrario es una obra derivada y es necesario pedir autorización de autores, fonograma, etc. En mi opinión habrá que estar a cada caso. En todo caso un mash-up es una mezcla de canciones tiene un sentido cuasi de parodia social musical online.

 

Javier Iglesias, como dueño de Creanto, busca los mejores profesionales para conseguir el objetivo del cliente, en este caso vender una canción. En este viaje (por la música) analiza formulas de protección legal alternativas al copyright, en primer lugar, entra en contacto con Creative Commons, “un sistema basado en la ética del otro”, es decir, el usuario que consume tu obra decide que va a hacer con tu obra (algo que en España puede ser un suicidio). Sin embargo, sí le resultó atractivo Safe Creative, liderado por Mario Tena, un registro de la propiedad intelectual privado, “tú lo registras y te dan un código”. Este servicio que ofrece las mismas garantías que ofrecen las legislaciones de derechos de autor, pues marca la originalidad como requisito indispensable para proteger una obra. Me cuenta un ejemplo que marca claramente sus criterios: “una foto hecha a una fuente carece de originalidad, pues todos los turistas la van a hacer prácticamente igual, pero si usas un encuadre con cierta originalinalidad, buscas la luz del atardecer, etc.” En resumidas cuentas, haces un esfuerzo creativo, esa foto se convierte en una obra fotográfica digna de protección frente al uso de terceros.

 

 

Hablando de terceros y usuarios surge Smartycontent, “es una empresa que está desarrollando una televisión online donde se establece un sistema de producción democrático,. Cualquier productor puede publicar su contenido en cualquiera de las secciones que tiene dicha televisión. Por ejemplo, ellos van a vender publicidad en un videoclip ubicado en la sección música y según las visitas que haya tenido, así serán los beneficios por derechos de autor. Con lo cual los ingresos publicitarios se van a repartir entre los autores”. Este sistema es similar a mi propuesta de sistema de recaudación (véase GAME), que presenté con anterioridad, donde desarrollaba una fórmula basaba en el reparto de la recaudación de los autores, según la teoría del click: a tanto click tanto cobro.

 

Una vez conocidos estos diferentes planteamientos nos queda patente que conociendo muy bien las herramientas de las que disponemos hoy en día podemos conseguir introducirnos en el entorno profesional de la música. Si no, hay que contratar a un equipo de cuatro profesionales que lo hagan. “Vivimos en la era de la autogestión, auto-promoción, auto-lanzamiento, auto-todo. Pero finalmente importan mucho más las personas que las empresas, si no tenemos un buen producto no se produce esa reacción en cadena que hace que los profesionales vayan sumándose en busca del éxito”.

 

Pero ¿qué es el éxito hoy en día?, realmente, es difícil de explicar, lo que si está claro es que tenemos un nuevo techo, el Lenguaje Global que es el más difícil de encontrar, así lo manifiesta Javier. “Hay un público de 200 a 300 millones de personas en Japón y en Corea. ¿Cómo llegar a ese mercado?”. Respuesta complicada pues competir con la gran distribución que compra los éxitos, significa tener una bolsa llena de éxitos potenciales y saberlos introducir. Conocer el medio en el que nos movemos y el mercado en el que queremos entrar. Labor ardua, pero necesaria que todos deberíamos tener como punto de partida, aunque sea en términos generales,

 

Es un pensamiento general en el consumidor joven que internet es el mejor invento del mundo. Efectivamente, los que hemos tenido la suerte de verlo nacer es un hecho histórico que ha revolucionado el concepto de comunicación entre los seres humanos hasta lo impensable. Seguramente cuando nació la radio y el teléfono (abuelos de la red de redes) también su audiencia, contemporánea al acontecimiento, se sintió única y especial. Esa es la magia de la vida humana, ocurren fenómenos materiales que nos elevan el espíritu y el pensamiento hasta emocionarnos y modular nuestros sentimientos. Es por esta acumulación de sensaciones que soy de la filosofía de sumar para multiplicar. Os pongo un ejemplo. Cuando uno desde su más tierna intimidad crea una obra y la comparte en internet como primera divulgación, ha creado un embrión que puede llegar a desarrollarse al igual que ocurre con un ser humano. Ese embrión puede gestarse en internet y puede incluso que su parto se dé online, pero todavía estamos muy acostumbrados a buscar en la red lo que vemos en televisión y escuchamos en la radio. Hablo en términos generales, pues muchos somos los que nos encanta descubrir ese sonido, ese rollo que nos da punto y que probablemente en adelante otros descubran porque ya se volvió comercial. Seguro que muchos de vosotros os identificáis.

 

En resumidas cuentas “una obra si no se escucha fuera de la red no tiene suficiente credibilidad en la propia red”, paradójicamente esa es la realidad. Se hace necesaria entonces una inminente interacción entre el mundo real y el virtual. Necesitamos de una “tangibilidad”. Entre tantos bienes inmateriales, contraseñas, links y archivos virtuales, nuestra tradición nos alerta sobre la falta de un bien tangible en lo que al contenido se refiere, por eso los smartphones y las computadoras se han convertido en las estrellas, porque es lo único que conseguimos tocar a simple vista. Volvemos a la idea primaria, ¿es el teléfono o el ordenador un cacharro que lleva la música, las películas, las aplicaciones y los libros gratuitamente? Evidentemente, a estas alturas del artículo ya sabemos que no. La bicha esa, como dice mi madre, viene vaciá y requiere de contenido, el que crean los autores.

 

Por todo esto y mucho más nos encontramos ante el reto de superar las dificultades para sacar una canción a la venta. Para ello Javier Iglesias, nos expone algunas de las consideraciones que ha tenido en cuenta para distribuir legalmente Just be you. “La canción, interpretada por Michael Kennedy, cantante del conjunto Los Bravos, tiene un aire retro de los ochenta, características que le dan un notable reconocimiento musical. Además, en su melodía acaricia un espíritu muy optimista en la linea de la máxima “sé tu mismo”. Pero ¿que le falta a una canción con los ingredientes que tenemos para que conecte con el mundo entero?” En nuestras respuestas citamos ejemplos como el Macarena de Los del Río, merecido éxito musical al que contribuyó en gran medida que lo bailase Bill Clinton en pleno escándalo Lewinsky. “En este caso ¿quién es el líder que ha de bailar el Just be you en los 2010?” se pregunta el creador de Creanto. “Lo que está claro que para tangibilizar este fonograma empezaremos por usar el lenguaje audiovisual y de hecho me habla del videoclip de la canción, una sucesión de imágenes de gente sin complejos que acompañan a Michael Kennedy y que dan a entender que “el mayor necesita sentirse joven”.

 

Ya metidos en faena, “el proceso de distribución, como labor mecánica encierra un mundo de proyectos y contratos digitales que han estado supervisados en todo momento por el productor musical de la canción, el prestigioso Alain Milhaud, productor de Los Bravos y de Los Canarios” (grupo que lideraba el ex presidente de SGAE Teddy Bautista) quien con 82 años, se asombra al ver estos contratos digitales con esas cláusulas tan farragosas que generan tantas dudas y al que estás condenado a aceptar (véase I agree). Porque según la experiencia que nos cuenta Javier, las distribuidoras no lo ponen nada fácil por eso se hace indispensable la figura de un mediador, “en nuestro caso optamos por Tunecore  una plataforma de distribución que suministra a más de una quincena de casas distribuidoras, entre las más conocidas: Spotify, Rapsody, Amazon, etc. Tu te registras, subes tu obra y tu arte gráfica y eliges las stores donde quieres aparecer, todo a un precio razonable. Cada store  tiene sus condiciones, y gestionan la obra de tal manera que sirven en bandeja la oferta. Este mediador es el encargado de pagar al productor. Y además de poder subir todo tipo de mp3, ofrecen la posibilidad de vender el videoclip en iTunes. Respecto al sistema de pago, se distingue lo que se vende a través de iTunes y lo que se vende directamente por tu propia pagina web”. En este último caso, Javier dice que como sistema de cobro PayPal es realmente fiable. “chapeau

 

En cuanto al reparto del pastel, “el 60% es para el autor, el 10% para SGAE y el resto (30%) es el beneficio de la distribuidora”. La Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) es la que tiene que emitir el documento necesario, previo pago, para poder fabricar la obra en cualquier soporte, físico o digital, ya que posteriormente todo lo que recaude en España y en el resto del mundo, va a ser gestionado por ella. Eso es posible gracias a los acuerdos de reciprocidad que la entidad española tiene con otras entidades a lo largo y ancho de la tierra. Aunque me comenta Javier, que con esta canción al ser un único single, han conseguido un hito histórico que es poder recaudar a nivel global al mismo tiempo en todo el mundo, lo que se denomina como recaudación instantánea. Habrá que investigar esta modalidad de recaudación que sin duda será de gran interés para todos. ¿Usarán mi teoría del click?

 

Verdaderamente, cuando la canción es propiedad de un autor solamente, es decir, que no existe una editorial que gestiona y tiene reservado su porcentaje de la misma, el margen de beneficios también es más pequeño, es decir, no existen beneficios, es lo que vulgarmente se dice, crear por amor al arte. En el caso de Just be you, el 10% de lo recaudado está destinado a una ONG.

 

En todo caso, la calidad del contenido y la cantidad del mismo es vital en a fin de poder reivindicar unas condiciones favorables para la distribución legal y para ello el tráfico por las redes va a ser muy definitivo, no solo desde el punto de vista técnico, sino más bien del ético. Os lo explico con un ejemplo que me citó Javier. “Se dice que hoy en día existe una diferencia entre las redes sociales (como te ven), las paginas web (como quieres que te vean) y los blogs (como eres). En definitiva, tu publico es el que vende tu arte.” Por lo tanto hay que contar al público la realidad para encontrar tu público real que es el que te ve en la red, te admira en tu web y te quiere como eres. Ese eres tú. “Por eso además del making off o videoclip, es necesario tener una vida publica digital para estar en el candelabro, o sea, Twitter. Cuanto más contenidos tienes llegas a más gente”. Para Javier Lady Gaga a nivel internacional y Alaska en el panorama nacional son dos ejemplos notorios de artistas que saben manejar los medios a su favor.

 

Tras esta profunda conversación pido a Javier Iglesias una conclusión: “El tiempo lo dirá y lo que hemos aprendido y lo que me queda por aprender. He hecho un máster del negocio musical en tres meses donde han emergido grandes emociones a flor de piel”.

 

Cuando tienes la suerte de compartir momentos así con un profesional de la publicidad que solo conocías por Twitter te das cuenta de los beneficios de la era de la comunicación en la que vivimos; donde cada vez se necesitan unos líderes de opinión reales, filosóficos, que critiquen, enseñen y apoyen las nuevas corrientes hacia las que va la música, en la cual distribución y management van a ir unidas de la mano, o si no, al tiempo.

 

Concepto del mes: Civilización empática.

 

 

Antonio López Herreros

 

 

#BlogdePi (segunda temporada)

Esta semana empezamos la segunda temporada del blog, con unos estudios de la propiedad intelectual exhaustivos pero a su vez más prácticos. Por eso vamos a desarrollar un tema durante varios días o toda una semana para ir conociendo paso a paso historias reales, ejemplos prácticos de profesionales que son emprendedores y ponen en practica novedosos procesos de propiedad intelectual o bien expertos que nos dan su visión sobre un tema en concreto y como avistan el futuro casi inmediato. En el nuevo #BlogdePI, vas a aprender todos los días un poquito más sobre todo lo que encierra este mundo tan atractivo del entretenimiento en el que las leyes y la tecnología están ajustándose para que el público y los creadores sean el ejemplo del equilibrio que la belleza que las artes producen en el ser humano.

 

Aprovecho para comentaros que este año celebramos desde la web el TT #Halloweeniscoming con mi ultima iphone movie “La ventana de Scorpio”, una entrevista muy especial en la que descubrireis algo mas sobre el origen de esta festividad.

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