Antonio López Herreros

Autor y Jurista de Propiedad Intelectual

Archive for noviembre, 2011

Los formatos televisivos

Es muy habitual entre las charlas de amigos que cuando alguien se inventa alguna historia digna de programa de televisión, erróneamente se dice: “lo tienes que patentar”. Esa es una muestra de la confusión que en general existe sobre la propiedad intelectual (derechos de autor y conexos) y la propiedad industrial (patentes, marcas y demás). Realmente hasta en el sector de los creadores se tiene un tanto confusa la fórmula de protección de los programas de televisión o más conocidos hoy en día como formatos.

 

Sin duda alguna cuando hablamos de los formatos de televisión nos viene inmediatamente a la cabeza la imagen del reality, una moda televisiva que empezó como referencia del siglo XXI y que en esta segunda década del siglo se ha ido consolidando hasta convertirse en un género más del audiovisual a medio camino entre el documental y el serial.

 

“Ya se pueden registrar los formatos de televisión en España”. Con esta novedad nos sorprende Eva Borja, productora de televisión en España y Mexico y responsable de numerosos éxitos televisivos como Sorpresa, Sorpresa en España y La Academia en Mexico. Cuando le pregunto sobre la actualidad de la televisión y el tan controvertido formato reality show me comenta que “el reality, ya no va a morir”. Así de rotunda se muestra esta discípula de Giorgio Aresu con la que he hablado acerca de la protección de los formatos televisivos y gracias a su experiencia conoceremos algunos detalles más de este mundo tan frenético que es la producción en televisión.

 

LA MUSICA Y LA TELEVISIÓN

 

Al hilo del artículo anterior sobre la música y relacionándolo con la televisión, afirma Eva, que “la música ya no funciona en la televisión, tiene que evolucionar. Por si sola ya no funciona”. Sin duda se refiere a que la música ya no produce las mismas emociones que antes. Quizá ver la actuación de un artista en la televisión (hablamos de España) ya no nos impresiona tanto, quizá porque podemos verlo en internet siempre que queramos e incluso podemos tuitear con él. A mi retórica pregunta me responde.“La televisión te tiene que causar emociones, que te hagan sentir algo; da igual si es vergüenza ajena, odio, lágrimas, risa, lo que sea. Por eso resalta que Operación Triunfo tuvo tanto éxito porque trasladaba sentimientos al público y de ese modo la música volvía a crear sensaciones en el telespectador”. Una primera clave nos es desvelada: hoy en la televisión la complicidad con el espectador es crear unas sensaciones que no te dejen impasible frente a tu pantalla.

 

“La pantalla de televisión es algo súper frío, pero el mando a distancia es lo más democrático del mundo. Tú le puedes dar la oportunidad a algo solo treinta segundos o bien quedarte en ese canal porque te ha conectado a un sentimiento que en ese momento estés viviendo. Por eso programas como Sálvame, la gente se queda aunque sea por mala leche para ver que pasa, a lo mejor porque odias a alguien”. ¿Quiere esto decir que todo vale en la televisión?

 

Eva ha pasado una década como productora de televisión en Mexico y nos expresa grandes diferencias entre aquella televisión y la española. “Allí si un artista está en Televisa no puede pisar TV Azteca ni siquiera para mirar, es más, si un reportero de otro canal le hace alguna pregunta casi que mejor no contestarle. La exclusividad y los odios son muy grandes, eso en España no existe”. También, debido a la extensión y a la súper población se ven grandes diferencias sociales ”Tiene unos contrastes muy fuertes porque el folclore está muy arraigado pero la modernidad existe. Hay lugares que pueden ser los más impresionantes de cualquier lugar del mundo, un restaurante, un club, mega moderno, con una gente cosmopolita”. Al hilo de esta ultima referencia me surge la pregunta de si España da un poco la espalda a su   porque en cambio en el mundo se nos conoce por el flamenco, el cante, el baile, los toros. Vamos, si Madonna viene a España probablemente querrá ver un flamenco o ¿preferirá ver un concierto de música electrónica?

 

Las redes sociales, han sido un revulsivo muy grande para la televisión. Pero ya empiezan a desarrollarse en internet algunos realities. “Tiene todo el futuro del mundo porque siempre tienes acceso a ese contenido vaya donde vayas”.

 

Llegados a este punto llego a la conclusión que vivimos en un reality propio; desde el momento que te crea un perfil social y abres tu intimidad al resto de internautas de la vida virtual ya estas mostrando una información que sirve como seguimiento de tu día a día y en mi opinión eso es un reality, abrir tu vida a los demás.

 

Se ha hablado mucho en España durante algún tiempo de la tele basura, aunque hoy en día parece que con la cantidad de oferta que hay de canales privados ya se ha olvidado tal denominación. El hecho que el publico tenga mayor oferta para ver lo que le apetece ha sido decisivo. “En España, Antena 3 es la que está dando el giro en la televisión, en su momento se desvío de sus orígenes para seguir la linea de Telecinco y le salió mal, incluso le costó la denominación de ‘cadena triste’, por parte de los ‘polemistas’. Pero menos mal que se han dado cuenta porque Antena 3 nació como una cadena familiar, sin embargo Telecinco siempre fue el canal de las mama chichos, de las tías en tetas y demás”. Si analizamos los orígenes de Telecinco, observamos que en su despegue contó con Emilio Aragon, hijo de una saga prestigiosa de artistas, quien conducía diferentes programas Vip noche, Vip fin de semana, ¡Vip express! (chiste). En el fondo ese mismo patrón es el que están usando hoy en día con Sálvame diario, Sálvame Deluxe, y de hecho su conductor Jorge Javier Vazquez es un profesional con una carga intelectual bastante alta, lo mismo te habla con sorna de un suceso acaecido a Rosa Benito que te cita a Descartes. Como dice Eva, “lo bueno es tener una Telecinco y enfrente una Antena 3 y una 2 y Telemadrid aunque sea muy conservadora y dé pereza”.

 

Me doy cuenta que en la España de hoy no existe un programa donde se haga la ‘entrevista en profundidad’ a un gran personaje, artista o similar. Donde puedas ver a seres humanos con vidas ejemplares o autenticas y puedas aprender de sus experiencias y anécdotas. Solo La Noria tiene esa sección (a ver lo que dura, porque sin publicidad…) y rescata de vez en cuando algún personaje donde se hace la ‘gran entrevista’, con periodistas de verdad, no colaboradores. Parece que estamos muy poco originales en nuestra televisión.

 

¿Que necesita un programa para conquistar al espectador, entonces?, según la productora de televisión “un programa de televisión tiene que tener tres cosas: humor, morbo y emoción. Si tienes un formato que contiene estos elemento estas del otro lado. A propósito de morbo, no me refiero a vida privada. Morbo puede ser sentar al dos personas juntas que no se llevan bien, sin que se insulten. Morbo puede sentar a Alejandro Sanz con Miguel Bosé en un programa. Claro que conseguir estas tres cosas es muy difícil. Además hay que añadirle un 25% de factor suerte, que si te acompaña ya tienes una cuarta parte ganada e incluso éxito seguro”.

 

Cuando se habla de televisión hemos de hablar de los presentadores, piezas fundamentales quienes como directores de orquesta (con pinganillo) conducen las diferentes situaciones para entretener al espectador. “Necesitas generar Magia”. Esto necesita ser más definido. “Llamamos magia a esas situaciones concretas generadas por el presentador junto con el publico y el artista”. ¡Quien no recuerda el mítico y retro programa de Iñigo cuando aquel prestidigitador enseñaba a toda España a doblar una cucharilla con la mente!

 

LOS FORMATOS TELEVISIVOS

 

“En arte, hacer lo que han hecho ‘ciertos’ es siempre copiar; hacer lo que han hecho ‘todos’, puede ser no copiar”. J.R. Jimenez.

 

En primer lugar el formato de televisión se considera una obra audiovisual y el formato en si, es el esqueleto de un programa de televisión que es lo que podemos proteger. En un formato hay tres puntos de vista que hay que distinguir: técnico, legal y económico.

 

En el punto de vista  técnico distinguimos en primer lugar el paper format, que suele ocupar entre 2 y 10 paginas describe las características propias de un programa de televisión desde el titulo, hasta las oportunidades de merchandising, pasando por el perfil del publico y la franja horaria propuesta. En segundo lugar, el tv program format, más conocido como paquete o biblia enumera todos los ingredientes concretos del programa incluido en Know-how o como se hace (que nada tiene que ver con el como se hizo o making of). El tv format es lo que realmente puedes comercializar ya que es susceptible de venta o cesión como paquete de conocimientos, puesto que es como un ‘manual de instrucciones’.

 

“Anteriormente no se podían registrar los formatos de televisión en ningún sitio. Solo podías registrar la expresión de la idea, el nombre del programa y unas características concretas. O sea tu tenias que registrar una biblia entera detallada. Lo que no podías registrar era un concepto, entonces que pasaba, que tu registras una biblia que es la expresión de una idea, registras el nombre como una propiedad industrial y acotas ese titulo a un determinado programa que lo identifica de los demás prohibiendo que otros puedan usar tu nombre. La cuestión es que si yo cambio algunas cosas de la biblia ya es otro programa”.

 

Quizá por ser una obra tan viva el programa de televisión sufre tantos cambios que no se pueden prever con anterioridad. “Cuando vas a realizar el programa hay ideas que quizá no te gustan o no te funcionan. Una cosa es el papel y otra la imagen. Ya no es que lo cambie el vecino, eres tu mismo el que estas variando la biblia que habías registrado”. De ahí la importancia de tener la posibilidad de registrar el formato, por la variabilidad que produce la imagen desde lo escrito, algo que también ocurre en el cine.

 

“Lo que habitualmente se llama ‘el formato de televisión’ un escrito de 4 o 5 paginas donde se expresa a rasgos generales lo que es el programa, es lo que los productores de televisión, como es mi caso llevamos al canal. El formato escrito contiene una carátula donde se detalla el nombre como se va a llamar el programa, el target o tipo de publico al que va dirigido, la duración del programa y el espacio en televisión donde lo voy a meter: primetime, latenight, magazine matinal, vespertino. Después de la carátula yo hago una descripción en diez lineas con las características generales, un plot, de lo que es el programa de televisión. Por ejemplo: ‘se trata de un reality show donde voy a meter una serie de concursantes cantantes en una escuela de alto rendimiento y veremos la evolución de esas personas’. A partir de ahí, voy explicando el formato y las diferentes secciones. Véase la escenografía, tipo o genero de presentador o presentadores, los perfiles del jurado si lo hubiere, etc. Esto es lo que vulgarmente todos en televisión llamamos el formato”.

 

Pero no se graba asi como asi, todavia queda un gran trabajo que hacer hasta que el programa se emite. “Sobre ese formato se hace y realiza el formato definitivo que es con el que sales al aire. De aquel formato que llevaste a la reunión de la cadena al que se emite muchas cosas cambian. No conozco ningún programa que no haya sido modificado tras la realización. Bueno si, La Voz, por ejemplo; hoy en día es como una franquicia y es en todos los lugares igual. Pero seguro que el creativo de Holanda que escribió ese formato, desde que lo escribió hasta que salió al aire por primera vez seguramente sufrió cambios. Por lo tanto de lo que tu vas a sacar al aire se escribe el formato de verdad o definitivo, ya testado con el publico, se hace la biblia detallada. En la biblia, si van a tener diferentes generaciones como en los talent shows se va modificando según las ediciones”.

 

Hablando en términos técnicos, el paper format es lo que el creador de ese programa presenta al canal y el tv format es lo que tu estás viendo, la realidad, la realización del formato en el aire. “La Voz, American Idol, X Factor, Pasapalabra, etc, son tv formats que ya son un éxito y son iguales en cualquier lugar del mundo. De hecho cuando compras un formato si necesitas hacer cualquier cambio has de pedir autorización al creador o propietario del formato. En algunas ocasiones si que te las conceden puesto que aunque los formatos han de ser iguales para todo el mundo hay que adaptar los programas según la idiosincrasia de cada país”.

 

Existen básicamente dos formulas de explotación de un formato: la licencia y la venta. Pero hay excepciones. “Cuando trabajas en un canal de televisión y creas un formato generalmente cedes los derechos a la televisión”. Sin embargo si eres creativo y escribes formatos, ya no regalas tu trabajo a la televisión puedes negociar con el canal de dos formas: bien te reservas los derechos del programa, como hace Free Mantle (Indentity, Pasapalabra) y cobras un royaltie por licenciar ese programa o bien puedes vender el formato. “Cuando el creador del programa son empresas o creadores noveles, con programas que no se han testado todavia, se llega a un acuerdo de royalties escalado según el rating. En mi caso como productora de televisión cuando me he inventado un formato he cedido los derechos del mismo a cambio de producir el programa”.

 

Desde el punto de vista legal, en cuanto a la protección del formato la ley prevé el registro de los ensayos o bocetos, al igual que ocurre con los bocetos de los arquitectos, los ensayos teatrales, trabajos previos que forman parte del proceso creativo. También se protege el guión, el argumento de la obra audiovisual, en fin todos esos aspectos que ya habeis leido en mi manual ‘P.I.:La contaseña’.

 

Por ultimo desde el punto de vista económico, hablamos de los distraction formats, que son aquellos programas de los que hemos hablado, los programas licenciados: formatos que han sido un éxito. Como es el caso de grandes productoras como Free Mantle, Shine o Endemol que tienen un roster o catalogo de programas registrados y los explotan licenciándolos al resto de televisiones del mundo.

 

“Respecto a las demandas por plagio, es un tema muy complicado. A veces es más recomendable levantar el teléfono y ponerse en contacto con la productora creadora de un formato y explicarle el que vas a hacer mostrando las diferencias para evitarse problemas. Es muy difícil ganar un juicio por plagio porque a la mínima que realices cambios en el programa, ya es distinto”.

 

Conclusión, la linea que separa un programa original de la copia reside en el requisito de la originalidad, el gran identificador de la propiedad intelectual.

 

 

 

EL REGISTRO DE FORMATOS

 

“El registro en televisión es una perdida de tiempo, no sirve de mucho”, comenta Eva Borja. Aunque hoy en día ya se pueden registrar los formatos televisivos en el Registro de Formatos de la Academia de las Ciencias y las Artes de Televisión.

 

Si es cierto que la mejor forma de protección que existe es el secreto o directamente, el silencio profesional. Uno es autor por el mero hecho de haber creado la obra ya que tu obra es tu identidad. Aunque si es cierto que el registro es una prueba más de cara a demostrar tu autoría en caso de conflicto. Existe además la leyenda urbana que supuestamente del registro se filtra mucha información de los proyectos allí depositados. Si es importante resolver una confusión muy habitual entre los que no conocen el engranaje de la propiedad intelectual y me estoy refiriendo a creer que los registros de las obras  se han de hacer en las entidades de gestión. Si bien, dichas sociedades sirven para registrar las obras es simplemente para su recaudación una vez que se han estrenado y  han entrado en el circuito comercial profesional de la cultura o el entretenimiento. Pero si lo que queremos es registrar nuestra obra (aunque no esté estrenada ni genere derechos de autor) el Registro de la Propiedad intelectual es el lugar, donde tu vas y tras el pago pertinente y esperar unos meses, te dan un papelito diciendo que la obra es tuya.

 

“Ahora hay una demanda de Mediaset contra varias cadenas de televisión que copiaron e hicieron versiones del programa Mira quien baila y hay muchas posibilidades que la ganen porque si que es una copia brutal”. Una idea en televisión o un programa en televisión, como cualquier otra obra, lo que cuenta es quien lo haga. Si me dan el programa a mi, en mis manos, yo lo voy a hacer de una manera y otro de otra, como La Academia. Fue tan brutal la diferencia entre mi Academia y la de Magda Rodriguez. El concepto es el mismo: una escuela de alto rendimiento donde meten a unos niños y les enseñan dandoles una serie de bases para ser artistas. Pero la técnica de realización y producción es tan distinta que parece otro programa. Entonces, ¿hasta que punto estás copiando el formato? Porque la idea si la estás copiando”.

 

Bien, una de las máximas de la propiedad intelectual es que las ideas no se pueden proteger, ni registrar ni tienen un valor patrimonial, si, la expresión de la misma. Por eso hasta ahora no se podía registrar un formato de televisión a no ser que tuvieses una biblia tocho de gorda donde se detallase al milímetro la esencia y cada aspecto del programa, el decorado, el plato, los personajes, el presentador, las galas, etc. En definitiva las reglas del juego.

 

“Si, la biblia es lo que tenia TV Azteca con La Academia. En todo caso la biblia de un programa de televisión se va cambiando según evoluciona el programa en el caso de los realities. Pero al final todos copiamos de todos, por ejemplo La Academia en el fondo era muy similar a Operación Triunfo porque trasladaba los sentimientos de los concursantes a los hogares y cada familia sentía que habían participado en hacer a ese niño o esa niña, un gran artista. Con la primera edición batimos récords de rating (audiencia) y share (pico más alto de audiencia) en la televisión Mexicana. Nadie veía otra cosa. Hasta tal punto llegó el fenómeno que en la propia producción vivíamos también un reality. Conforme fueron pasando las siguientes ediciones la audiencia subía y bajaba hasta que en la sexta edición hice un profundo análisis para recuperar ese sentido de trasladar sentimientos al público y con la ayuda de un ejecutivo de Azteca TV decidimos que esa fuera la ultima edición del programa con el eslogan, ‘solo faltas tu’. Pero al año siguiente, se convocó otra edición más del reality y el publico se sintió engañado. Ahí empezó el declive del programa”.

 

Retomando el inicio del articulo, y para aclarar la famosa frase “tienes que patentarlo” o “quiero patentar esta idea”. Bien, usaremos el termino patentar cuando tenemos una invención o un descubrimiento susceptible de explotación industrial como un producto farmacéutico o una fregona, pero para el caso que nos ocupa, las obras audiovisuales se registran como propiedad intelectual por derechos de autor aunque tambien puedan confluir algún tipo de registro de propiedad industrial, del tipo marca o nombre comercial y el merchandising, como hemos explicado a lo largo del articulo.

 

Termina nuestra conversación con Eva Borja con el origen de los realities. En Holanda, una señora se instaló varias cámaras en su casa y las conecto a internet. Empezó a tener numerosas visitas porque la gente observaba lo que pasaba en casa de la señora con su familia. A raíz de esa idea unos creativos crearon Big Brother y se emitido en una televisión pequeñita de Holanda, sin demasiado éxito de popularidad. Fue España con el famoso Gran Hermano, el primer país en el que Big Brother se convirtió en un éxito histórico de la televisión. A partir de este acontecimiento el éxito se fue propagando en el resto de países del mundo.

 

Concepto del mes: Todos en la red somos parte de un reality.

 

 

Antonio López Herreros