Antonio López Herreros

Autor y Jurista de Propiedad Intelectual

Archive for Enero, 2012

La primera guerra (intelectual) de Internet

Hemos estudiado en nuestros libros de historia guerras por motivos políticos, sociales, económicos. Guerras civiles, guerras mundiales, históricos estallidos nucleares. Pero ya adentrados en el siglo XX1 empiezan a generarse guerras, esta vez con armas virtuales tecnológicas, en internet. Los motivos son por la propiedad intelectual de los contenidos que se mueven por la red.

Un grupo no identificado (llamado Annonyous) ha declarado abiertamente la guerra a todo aquel que apoye las leyes Sinde, SOPA, PIPA, la ley mexicana Döring (la que ha desatado el titular ciber-bélico) y el acuerdo ACTA.

Vamos a exponer el mapa de cada mando para saber quien es quien. Empezaremos por los que están identificados. La ley Sinde, una propuesta española nacida en el seno del Ministerio de Cultura, arriesgada en su momento, que defiende los intereses de los creadores de contenidos y/o propietarios de los mismos, prohibiendo utilizar contenidos en internet sin la licencia o consentimiento expreso del titular de los derechos. SOPA y PIPA no son dos herederas británicas sino los nombres de las leyes americanas que luchas contra la piratería online y en pro de la protección de la propiedad intelectual, respectivamente. Ambas han sido paralizadas por el Senado estadounidense debido a las huelgas y blackouts realizados por Wikipedia y Google entre otros, quienes se nutren de un contenido que fundamenta su negocio y que de forma gratuita ha servido para poder generar un lucro y grandes imperios. La ley mexicana Döring ha saltado a la palestra por los mismos motivos que la Sinde, aunque contemporánea con el acuerdo empresarial ACTA, que lucha por un comercio en el que se proteja el mercado legal y se reduzca la piratería en todas sus manifestaciones conocidas y mas o menos permitidas hasta ahora.

En el otro flanco se sitúan los que no están identificados, y que utilizan el simbolismo y la careta del film “V de Vendetta” para sembrar dudas en internet y ganar adeptos en las calles con slogans como “no somos terroristas, somos el pueblo” (el pueblo va a cara descubierta). Para ello han usado como cabezas de turco personalidades del mundo de la cultura y el entretenimiento amenazando con exhibir públicamente sus datos privados. Algo que, en España es una violación de los derechos fundamentales que amparan al ciudadano según la Constitución Española.

Cuando se cumple el bicentenario de “La Pepa” (la primera Constitución aprobada en 1812 por las Cortes Generales de España en Cádiz; origen de las actuales libertades y derechos del ciudadano para su vida civil), nos encontramos que actualmente no es respetada, ni siquiera, por un mundo que es virtual, que no existe físicamente. Pero puesto que forma parte de la imaginación y desarrollo del intelecto humano, igualmente ha de protegerse al individuo de cualquier amenaza que menoscabe sus libertades y su propia seguridad.

Las materias primas de los monstruos web dejan de ser gratuitas y son explotadas por los dueños y creadores de las mismas e Internet ya deja de ser un sitio abierto para ir delimitando los territorios de cada quien. Lo mismo que ocurría en las películas de ciencia ficción cuando se descubría un planeta nuevo.

No quiero ni pensar que puede ocurrir cuando se desarrollen los robots. Que digo: ¡si quiero!

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Con la PIPA hasta en la SOPA

Cuando parecía que a Bruselas, centro neurálgico de la Unión Europea, le estaba comiendo la oreja Google, al considerar la Propiedad Intelectual (en adelante P.I.) Europea como un modelo personalísimo en favor del autor y en detrimento del desarrollo de negocios tecnológicos. Aparecen, finalmente, estas dos leyes americanas PIPA y SOPA. La primera (Protect IP Act) para proteger la P.I. y la segunda (Stop Online Piracy Act) para frenar la piratería online.

Remontemonos a dos datos que fueron clave para que en España se hiceran atisbos de emular estas dos leyes que, a dia de hoy, han permitido al FBI cerrar paginas tan famosas como megaupload y megavideo. Me refiero, en primer lugar, a los archifamosos wikileaks, que desvelaron los numerosos “toques” que Estados Unidos había dado a España por permitir el incumplimiento y la vulneración en internet de los derechos de autor en lo concerniente a los contenidos protegidos, como por ejemplo la musica y las películas, estas ultimas uno de los grandes negocios de distribución mundial por su gran marketing a través de Hollywood. La segunda clave es la polémica Ley Sinde, que como quería ser radical y justa a la vez, con todo el público en contra, quedó un tanto desubicada, con muy mala prensa por sus diversos escapes reguladores fáciles de vulnerar de nuevo y para remate con el escándalo de SGAE que acabó por confundirlo todo algo mas si cabe.

Definitivamente, lo que van a conseguir estas nuevas redacciones jurídicas americanas es que en las webs solo se pueda ofrecer contenido o links a contenidos de los que se posea una autorización legal expresa. Este hecho va a significar que el dinero recaudado se repartirá entre los que se lo trabajan, i.e. los creadores y productores de lo creado, en vez de las compañías de telefonía y proveedores de internet (que venden y anuncian mayor velocidad para descargar, suponemos que contenidos) y los tantos y tantos webmaster (palabra casi vintage) que atraen visitantes, a cambio de publicidad, gracias al atractivo del valor añadido que tiene la musica y las obras audiovisuales que la gente va buscando.

Cuando escribí mi libro “P.I.: La Contraseña“, donde ofrezco unas nociones generales de la propiedad intelectual en un lenguaje asequible para jóvenes y todos los públicos, para despejar dudas y acercar un tema algo desconocido aunque muy opinado, avisaba de los cambios que iban a venir en la segunda década del siglo XX1 y no se han hecho esperar. Justo entran en vigor en el hemisferio opuesto situado en una parte del mundo donde se predice que este año seria el final del mismo, al menos tal y como lo conocemos.

Respeto a la creación, al autor y a la industria cultural y del entretenimiento que tanto se ha vulgarizado online, eso es lo que traen PIPA y SOPA. Pero como todo remedio conlleva unos efectos secundarios, hemos de ir acostumbrandonos a la clausura de webs a diestro y siniestro. ¿Tambien la propia de uno? Lo dejo en el aire.

Moraleja: cuando veas las barbas de tu vecino cortar pon las tuyas a remojar.

Nuevos modelos de gestión de derechos

Es entendible que, en estos momentos en concreto, la sabia joven deseosa de realizar su fotosíntesis, se haga oír, porque ya ni siquiera existe el mileurismo. Entre sus múltiples propuestas, en la materia que nos ocupa, el copyleft (movimiento contrapuesto al modelo tradicional de derecho de autor o copyright como le llaman en los países del Common Law o anglosajones) cobre protagonismo. Porque los nuevos creadores cuya inspiración nace en Internet y en el #shareisgood (compartir es bueno) necesitan seguir expresándose y lo que desde hace algunos años viene siendo un movimiento liderado por Linux y Wikipedia como estandartes de crecimiento a base de compartir conocimiento. Se quiere empezar a consolidar como un formato nuevo a elegir por los nuevos autores, y que sea reconocido por la LPI, en forma de lo que conocemos como entidad de gestión recaudadora de derechos.

Como explico de forma hiper sencilla, en “P.I.: La contraseña”, libro que habla sobre los derechos de autor, y respondiendo a la pregunta de “¿cómo se pagan estos derechos a los autores, artistas y productores?” a lo que se responde explicando que “existen unas oficinas que se encargan de vigilar y recaudar lo correspondiente de todas las obras. Estas oficinas son las entidades de gestión y podemos hacernos socios registrando allí nuestras obras publicadas, para que ellos se encarguen luego de pagarnos.” Aquí es donde ha fallado la SGAE, supuestamente. Ya que, como describo en el manual “las entidades de gestión son nuestro representante para la gestión de los derechos que nos concede la LPI”. Entonces, si son nuestro representante y los autores pierden su confianza en el pues es probable que los nuevos creadores que quieren experimentar la oportunidad de mostrar su talento al mundo puedan elegir entre estas o lo nuevo, como menciono en el libro. “Siempre que queramos, podemos asociarnos a ellas a no ser que queramos autogestionar nuestra obra”. En todo caso, ambos modelos están conviviendo desde hace tiempo. Uno, el tradicional, respaldado por la ley desde 1879 y otro, las licencias Creative Commons, respaldadas por los usos y costumbres del sector de la informática y más discretamente, en el caso de la literatura, la música y el audiovisual.

Dice un refrán: No hay mal que por bien no venga, y quizá necesitábamos una ayuda, para intentar que llueva a gusto de todos. Por eso considero que lo ocurrido en SGAE ha sido providencial, porque nos ha abierto los ojos a todos. Se nos han desatado las alertas de seguridad en cuanto a la confianza en nosotros mismos, en el público, en el gobierno (bueno, de esto ya se encargó él mismo con su la pésima gestión y el movimiento de conciencia colectiva 15M, indignándose). En definitiva, si en crisis lo único que nos puede distraer, que es el entretenimiento, también deviene en imagen corrupta, hay que hacer algo, que realmente nos alegre y satisfaga a todos. Por eso, como especialista en la materia y a petición de mis contemporáneos abro mi espectro a la Costumbre como fuente de derecho interno para compartir mis conocimientos jurídicos, artísticos y tecnológicos con los diferentes pensamientos en torno a esta rama tan romántica y moderna del derecho, en aras de lograr una mediación necesaria cuyo fin es reformar lo preciso a la vez que impulsar lo merecido.

 

Mecano, un grupo formado por Capi.

El día 7 de enero de 2012, en el programa de una decana periodista española, llamada coloquialmente La Campos, hablan sobre el grupo Mecano, liderado por los hermanos Jose Maria y Nacho Cano y la cantante Ana Torroja. Como todo el mundo conoce, este grupo como tal no existió hasta que el productor Miguel Angel Arenas, Capi, los recibió en Hispavox, compañía para la que trabajaba como cazatalentos y les sugirió que en vez de ser Jose María solista cantante, lo fuese la chica y los dos hermanos demostrasen sus dotes como compositores y músicos. Hoy en día, hay muchos artículos, libros y documentales donde se narra esta historia. E incluso por las declaraciones de los propios protagonistas. Pero parece ser que este programa de entretenimiento pseudo familiar de la cinco, hace caso omiso del rigor periodístico para inventarse una historia sobre el origen de este grupo y así no tener que hacer un trabajo de investigación, o como están de vacaciones a lo mejor se les ha olvidado mirar, aunque fuera, la wikipedia o el rincón del vago.

Es curioso que últimamente, en otro programa de Maria Teresa Campos, donde homenajeaban a Los Pecos, se omitió de nuevo la figura del Productor y Descubridor, Capi, quien fue pieza clave para hacer de estos dos chavales, los ídolos del proletariado español de los años setenta, con el apoyo del entonces Presidente del Gobierno Alfonso Suarez, tal y como cuenta Miguel Angel Arenas.

También recientemente en un documental sobre Alejandro Sanz, emitido en la 1 de TVE otro de los grandes descubrimientos y ejemplos de coaching artístico de Capi, también se hizo caso omiso a la figura del productor y como fueron los orígenes, pero en este caso se trataba de un publi-reportaje comercial, no de un trabajo periodístico.

Esta claro que hoy en día, en Internet, el rigor informativo es mas fiel que en algunos programas de televisión, generalizando, por supuesto.

Otro ejemplo del pecado capital español por excelencia por el que se nos conoce en el extranjero. Que consiste en intentar anular un hecho o una personalidad. En el caso que nos ocupa, el de una figura tan peculiar en el panorama del entretenimiento de habla hispana, denominada en otros países del mundo Starmaker. Como es el caso de Capi, una mente privilegiada que ha hecho posible con todo su alma, tenacidad, sentimiento y profesionalidad, que en cada década haya un artista que haya entrado en la historia de la musica española, calando en el corazón de todos los españoles y parte del extranjero.

Moraleja: Si, la amnesia artística es una pandemia.

Antonio López Herreros.