Antonio López Herreros

Autor y Jurista de Propiedad Intelectual

Archive for Febrero, 2013

LA COOPERATIVA

Me ha venido a ver el representante de una cooperativa de un pueblo de Castilla León, dedicada a la producción agraria. Por lo visto la UE no había procedido a admitir el recurso de anulación que los demandantes habían planteado al reglamento que preveía la supresión de la ayuda de adaptación a los productores de remolacha azucarera. Era la primera vez que recibía un caso de estas características y reconozco que es harto complicado. Le he escuchado con atención, esperando me iluminase el espíritu del campo que desde niño había soleado mi cabello, pero me quedé en lo bucólico de mis emociones sin saber como aconsejar a mi cliente. Por eso he servido un par de cafés y le he dicho: -Disculpa mi falta de conocimiento, espero que puedas resolverlo a instancia de la Consejería de Agricultura-. Me ha mirado fijamente y me ha contestado: -por lo menos eres sincero-.

ANTONIO LÓPEZ HERREROS © 2013

VIDEOCLIP O PELÍCULA MUSICAL EN EL SIGLO XXI

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Terminaba el pasado año produciendo con Los Ángeles de la Música, BMG y 33 spot unas obras audiovisuales para el artista revelación español de este año Salvador Beltrán, quien acaba de estrenar su segundo videoclip “A veces me pregunto” dirigido por Alexis Garduño, cuando me di cuenta que el término videoclip se había quedado obsoleto ya que hoy en día la tecnología y la información nos ofrecen mayores recursos para fomentar la imaginación así que con un reducido grupo de inversores armamos una producción al estilo cinematográfico para rodar nuestra película musical “Cambio de Planes”, de la que empezareis a oír hablar muy pronto de la mano de Sony Music Spain.

Cuando llevas toda la vida viendo videoclips (la gran mayoría extranjeros) te das cuenta de la influencia que tiene la música en su vertiente imagen en movimiento o videograma (como se le conoce en términos de propiedad intelectual). De ahí que en España os hayamos quedado atrás en cuanto a la música se refiere, pues ya lo decía Stravinsky hace unos cuantos siglos: La música, además de escucharla, hay que verla.

Dicho lo cual analizáremos desde un punto de vista artístico, jurídico y empresarial que es un videoclip y para que sirve. Un videoclip o videograma es la obra audiovisual que acompaña a una obra musical grabada o fonograma. El videoclip sirve para ayudar a la difusión de la canción puesto que conquista otros medios como son internet y la televisión gracias a la puesta a disposición y comunicación pública, respectivamente. Pero lo más importante, a nivel económico, es que el videoclip también genera derechos de autor que el artista percibe a través de la sociedad de gestión de los autores. Claro que también las productoras discográficas perciben sus derechos a través de las entidades de gestión pertinentes, en el caso de España, a través de la desconocida AGEDI.

Hay que resaltar que en España solamente el canal Sol música emite videoclips de nuevo lanzamiento, por lo que el incipiente canal VEVO, integrado del gigante Youtube, se está llevando los estrenos, aumentando así su base de datos como he podido comprobar a través de su app para iPhone y para ipad en versión HD. De ahí que analizando, uno se va dando cuenta de como es la experiencia de usuario de videoclips hoy en día a través de las aplicaciones o webs y que he denominado el efecto “tira del hilo”.

Si pensamos en los artistas que más repercusión han tenido en este último año, en lo que a visitas se refiere (el método oficial de medir el impacto artístico en la actualidad) tenemos a Justin Bieber, Nicky Minaj y One Direction, en el “Olimpo de los Clics”. Ahora, es cuando tiene sentido mi teoría del efecto “tira del hilo”.

Si analizamos el fenómeno Nicky Minaj, por ejemplo, nos daremos cuenta que es, cuanto menos vertiginoso, que en un año, desde que Madonna la lanzó al gran público, haya posicionado, prácticamente la totalidad de sus videoclips en los ranking de visitas. ¿Por qué? Porque cuando ves uno, miras el siguiente… y como lleva otras pelucas… miras el siguiente… y como en este rapéa más… pues miras el siguiente. Y así vas tirando del hilo. ¿Por qué? Pues, muy sencillo. Porque hay material de donde tirar. Porque tiene en su canal un repertorio audiovisual que da miedo.

Lo mismo ha ocurrido con One Direction, a quienes las olimpiadas de Londres dieron un buen espaldarazo, y que han sabido utilizar con su lozanía, y aunque tienen menos material, disponen del suficiente para tirar del hilo un buen rato y empaparse de su música, que al fin y al cabo es de lo que se trata. De Justin Bieber, que más se puede decir, si nació en Youtube…, es omnipresente.

Y con todos estos ejemplos, sólo quiero dejar de manifiesto que, con una media de 7 videoclips al año, un artista empieza a ser disfrutado por el gran público. Y sin entrar en el debate comercial vs. alternativo, entiendo que todo aquel, empresa o artista que quiera dedicar su vida al gran entretenimiento, busca un reconocimiento; no sólo a nivel visitas y seguidores en Twitter, sino un beneficio económico. Ya que, de hecho, la propiedad intelectual existe para hacer efectivo ese lucro derivado de esa comunicación pública. ¿Cómo? Pues, como he dicho al inicio, monetizando no sólo las canciones que suenan en la radio sino los videoclips que ponemos a disposición en internet, en todas sus variantes o links. Esa es la técnica anglosajona, ofrecer, ofrecer y ofrecer. Para después recibir, recibir y recibir.

He ahí, la importancia de ser autor, creador, propietario o distribuidor. Gracias a la labor artística y creativa, un engranaje se pone en marcha generando empleó. Si, como hicimos Los Ángeles de la Música con los videoclips de Salvador Beltrán, en los que llegamos a tener más de una treintena de personas trabajando. ¡Si, aquí en España! Os sorprenderá, quizá, esta cifra, pero lo sé por las facturas del catering, porque a la hora de comer todos somos una gran familia. Solamente recordaba algo así en el rodaje del videoclip de Alejandro SanzEl alma al aire“, el videograma más caro de la historia de España, en el que tuve el placer de trabajar como actor, junto a Santiago Segura y José Coronado entre otros.

Insisto, los videoclips hoy en día se perciben en España como asunto que no es importante, además de como un gasto, y eso al final produce lentitud, algo que es incompatible con la velocidad de la red. Pero, es lo contrario, se trata de una inversión, se trata de una obra de arte, ya que es la película musical donde podemos ver diferentes historias de un artista. Y ya que en el siglo XXI, somos capaces de hacer videoclips a nivel doméstico, que menos que los artistas, tengan una buena colección de ellos, para poder tirar del hilo un buen rato.

Antonio López Herreros © 2013