Antonio López Herreros

Autor y Jurista de Propiedad Intelectual

Archive for the ‘#microrelatos’ Category

LA PARÁBOLA

Mariano siempre había estado en el ojo del huracán. Primero en la iglesia por el trajín que se llevaba entre manos con el vino del cura. Ya de adolescente fue detenido por robar un Cristo crucificado y mira que su madre le había dicho la mar de veces que se estaba labrando un futuro difícil. Pero no fue hasta que, por voluntario desistimiento y habiendo ingresado en el seminario, Mariano quiso recuperar la confianza de su madre, quien muy seriamente le dijo:

-Hijo, tendrás que esgrimir una buena excusa para convencerme de que has cambiado.

-La tengo madre. Simplemente dime quien es mi padre y te prometo que como dijo Jesús al buen ladrón: “Yo te aseguro que hoy estarás conmigo en el Paraíso”.

La madre, pálida con esta bofetada sin mano de su hijo, le contestó cabizbaja: -hijo, el que este libre de culpa que tire la primera piedra.

ANTONIO LÓPEZ HERREROS © 2013

LA COOPERATIVA

Me ha venido a ver el representante de una cooperativa de un pueblo de Castilla León, dedicada a la producción agraria. Por lo visto la UE no había procedido a admitir el recurso de anulación que los demandantes habían planteado al reglamento que preveía la supresión de la ayuda de adaptación a los productores de remolacha azucarera. Era la primera vez que recibía un caso de estas características y reconozco que es harto complicado. Le he escuchado con atención, esperando me iluminase el espíritu del campo que desde niño había soleado mi cabello, pero me quedé en lo bucólico de mis emociones sin saber como aconsejar a mi cliente. Por eso he servido un par de cafés y le he dicho: -Disculpa mi falta de conocimiento, espero que puedas resolverlo a instancia de la Consejería de Agricultura-. Me ha mirado fijamente y me ha contestado: -por lo menos eres sincero-.

ANTONIO LÓPEZ HERREROS © 2013

LA PATENTE

Era un precioso día de invierno y aunque brillaba el sol de la mañana estaba mas helado que un carámbano. Me perdí y tuve que configurar la brújula del iPhone para poder llegar con el GPS hasta el despacho jurídico de mi hermano gemelo; otro vástago de la naturaleza con pinta de genio de la biología. Le extraía algunas células mientras sincronizábamos nuestros respectivos iPad con mi aplicación de huellas dactilares que encriptaba un lenguaje que mi “flagelo”, como le llamaba cariñosamente, nunca iba a entender. ¡Que vértigo! ¿Como le iba a explicar que era un clon? Estaba ansioso porque era muy excitante saber que era el único ciudadano en portar el primer circuito de ADN en un USB. ¡La arquitectura legal que había tenido que construir para conseguir un duplicado tan perfecto de mi persona! Pero por fin había conseguido redactar la patente perfecta que me haría oficialmente inmortal.

ANTONIO LÓPEZ HERREROS © 2013

LA PERMUTA

Estando yo un día en la calle Serrano de Madrid entré en la biblioteca del colegio de abogados y llegó a mi parecer una perito a comprobar unos cartapacios y unos papeles viejos de un jurista jubilado que tenía en su poder una caja de plomo, que, según él dijo, se había hallado en los cimientos derribados de una antigua ermita.

-¿De qué edificio se trata, señoría pues mis investigaciones me niegan la existencia de las mismas a pesar de mi sudor y trabajo?

-No todo lo que habéis visto esta mañana ha sido fingido; que no soy yo hombre que por
semejantes documentos había de dejar que me saliese la muela del juicio, cuanto más morirme.

Exclusiva: Entre el museo arqueológico y el ilustre colegio de abogados de Madrid han escavado un socavón. Encontrándose de manera sorprendente una cueva que une ambos edificios tan distintos. Desde España para CNN.

ANTONIO LÓPEZ HERREROS © 2013